lunes, 9 de junio de 2014

Ya basta!!!

La cantidad de sufrimiento que se esta provocando en los sectores más débiles de la sociedad (aitites y amamas dependientes) es ya insoportable.

Las políticas sociales llevadas adelante por los gobiernos del Estado, autonómicos y forales rozan lo criminal. Escasez de medios para la atención de los ancianos dependientes, valoración ilegal de la dependencia, etc. Desde hace tiempo observamos atónitos sus trágicas consecuencias.

La última las muertes de Iñaki y de sus padres en Barakaldo.

http://www.deia.com/2014/06/09/bizkaia/sucesos/el-policia-municipal-que-mato-a-sus-padres-les-atendia-casi-diariamente

La desesperación sentida por Iñaki, para llegar a ese extremo tuvo que ser atroz.

Antes ocurrió en Muxika.

http://www.elcorreo.com/vizcaya/20130525/local/detenida-muxika-tras-matar-201305250844.html

Hace unos días fuí testigo del suicidio de una anciana en Algorta, arrojándose de un sexto piso... Ya basta. Abrazos y pésames sirven de poco.

Exigimos:

Valoración de la dependencia de acuerdo a la Ley.
Más medios y plazas públicas de residencia para los ancianos dependientes.

Si piensas que debemos hacer visible en la calle lo que los políticos se empeñan que escondamos en nuestra casa, mándanos tu email para ponernos en contacto.

elblogdeldependiente@yahoo.es

martes, 30 de abril de 2013

Cómo solicitar plaza en un centro para personas mayores dependientes de la Diputación Foral de Bizkaia

Si usted es un anciano dependiente, puede solicitar una plaza en uno de los centros para personas mayores dependientes, que dispone la Diputación, pero lo más probable es que no se la concedan aunque tenga derecho a ella.



El caso que describo es el de una mujer de 87 años,  toda su vida ha vivido en el municipio de Getxo y por lo tanto ha pagado los impuestos siempre en Bizkaia.
Es viuda y cobra una pensión de 547 €.

Tras una caída y rotura de femur, posteriores complicaciones médicas, acaban teniéndole que amputar la otra pierna.

Desde entonces por su grado de dependencia se ve obligada a estar en una residencia privada, donde se encuentra bien y le atienden adecuadamente, costeada en gran parte por su familia (2700 €/mes).

El 30 de enero de 2012 la Diputación le reconoce grado de dependencia (Grado II Nivel 2, Dependencia severa), que le da derecho a una plaza en el servicio de residencias para personas mayores dependientes.

Previa solicitud, el 28 de Marzo de 2012 se le reconoce "la condición de persona beneficiaria de plaza en el servicio foral residencial para personas mayores dependientes en estancia permanente, y, en su caso, el derecho a la prestación económica vinculada al servicio."

La "prestación económica vinculada al servicio" es una ayuda (15 €/día) que concede la Diputación para paliar en parte el fuerte gasto económico que supone una residencia privada, mientras se permanece en la lista de espera hasta que se hace efectiva la plaza pública.

En el momento que ingresa el anciano en una residencia pública, deja de percibir lógicamente ésa ayuda.

Lo que no resulta tan lógico es que la Diputación ofrezca una plaza en un manicomio como si sería una residencia, y que si se rechaza la plaza se pierda la ayuda.

Las artimañas que parece ser que utiliza la Diputación Foral de Bizkaia para no hacer efectivo el derecho son:

1º Se valora sistemáticamente la dependencia a la baja (un grado inferior al que le corresponde en este caso). De esta manera siempre queda hueco para excusarse con que "otros estan peor" aunque no sea verdad.

(Recurso de reposición de valoración de la dependencia desestimado por la Diputación):

2º Se concede rápidamente (para no pagar la ayuda) una plaza en un Centro Sociosanitario inadecuado, que siendo benévolo lo calificaría de obsoleto, que no responde a las necesidades residenciales del anciano.

Las consecuencias de esta política están claras, socializan el sufrimiento y el gasto sobre los ancianos dependientes y sus familias.

Relato de la afectada (Recurso de reposición desestimado por la Diputación):

Solicitada una nueva valoración de la dependencia por si había habido un error, el resultado ha sido más bajo (recochineo).

Solicitada de nuevo plaza en una residencia pública, la plaza ofrecida ha sido de nuevo la misma que tuvo que dejar en Leioa (si no quieres taza vas a tener taza y media).

Más claro agua.

Hoy he llamado a la Diputación para asegurarme, cuando menos, que sigue en la lista de espera de plaza de residencia.

Me han dicho que sí, pero que con un grado 2 nivel 2 de dependencia, no le van a dar una plaza nunca. ¡Curiosa lista de espera!
Es decir, que la Residencia Santimami de Leioa sea una residencia geriátrica no se lo creen ni ellos, porque ahí es la segunda vez que le conceden una plaza.
Ya les decía que por el elevado número de residentes con problemas psiquiátricos parece otra cosa.

Por desgracia ante la desatención social que sufren los ancianos dependientes y sus familias en Bizkaia, me temo que veremos más casos semejantes al de Muxika:

La mujer que ha matado a su madre con un hacha en Muxika ingresa en prisión
http://www.elcorreo.com/vizcaya/20130525/local/detenida-muxika-tras-matar-201305250844.html

miércoles, 20 de marzo de 2013

Dependencia, intereses opuestos

No todos los sectores sociales teóricamente implicados en la resolución de los problemas de las personas dependientes y su familia, están realmente interesados en la solución. Es mentira.

Cuando una familia debe hacer frente a la desgracia de la dependencia, por edad, enfermedad o accidente, el único interés social a atender y solucionar o paliar debería de ser el del afectado y su entorno afectivo, si es que realmente de solucionar problemas de una sociedad avanzada estamos hablando, si es que estamos como dicen en una sociedad del bienestar.

Ocurre que no es así, no hay estado del bienestar para un viejo con alzheimer o sin piernas, ni para él ni para su entorno más cercano, no hay ni sensibilidad ni piedad.

En los últimos tiempos, cuando generalmente por edad y/o por enfermedad se llega a la situación de dependencia, los dependientes y los familiares chocamos de frente con varios sujetos, que lejos de solucionar o paliar el problema, lo complican.

Evidentemente ellos tienen otros intereses. Intereses directamente proporcionales a su desinterés por el nuestro.

Algunos de ellos son:

A).- Partidos políticos de la derecha y sus lobbys empresariales. Empeñados en privatizar las residencias y convertir a los viejos en pollos de granja, que a la inversa que éstos duren lo máximo posible, para engordar el negocio.

B).- Partidos de izquierda y sindicatos satélites. Interesados en potenciar lo público, nicho de sus votos, y objetivo y destino para sus incompetentes, enchufes y subvenciones.

C).- Asociaciones de discapacitados, que se pelean por los escasos recursos económicos que la administración de la etapa "postladrillo" pone a su disposición y que sirven de cobertura para la política del "totum revolutum" que aplican las Diputaciones. "Residencias totum revolutum" donde conviven esquizofrénicos, pacientes toxicómanos y ancianos sin recursos y sin "enchufe" de sindicatos y políticos.

D).- Instituciones públicas, agobiadas en la actualidad por los efectos de su mala gestión económica, (empeñadas en artimañas que rozan la prevaricación), y provocan que las familias soportemos las consecuencias de su mala gestión, (escasez de medios dedicados a las dependencias severas y grandes dependientes).

Lo que quiere un anciano dependiente y su familia, es que sea atendido con toda la afectividad y atención asistencial, y para ello la mayoría de las veces ésto no es posible en su casa, sólo es posible en una residencia geriátrica de calidad. ¿Por qué?

Porque en algunas residencias, los ancianos con dependencia severa obtienen la calidad de vida que en sus casas no pueden alcanzar, por mucho que les queramos.

Algunas razones son:

1.- Algunas residencias cuentan con profesionales cualificados, que además de la labor puramente asistencial, proporcionan a nuestros ancianos atención y un trato cálido y humano.

2.- La implicación personal de los profesionales empleados es menor que la de un familiar, de forma que se evitan los problemas psicológicos que sufren los cuidadores familiares del anciano cuando está en su hogar, y que muchas veces rebotan en éste en forma de relación y trato no adecuado.

3.- Las instalaciones de una buena residencia, gimnasio, actividades sociales, juegos, etc. y la calidad de vida que de ello se deriva, no se pueden comparar con las que puede proporcionar una casa particular normal o una mala residencia pública o privada.

Pues bien, a pesar de todo ello las instituciones implicadas, Diputaciones de toda Euskal Herria, se empeñan en negar el derecho de los viejos a entrar en una residencia adecuada. En ésto parece que no debemos tener derecho a decidir, tenemos que quedarnos en casa por cojones... y encima dicen que queremos aprovecharnos de la pensión del viejo, ¿tendremos que aparecer todos colgados en casa un día para que se lo empiecen a tomar en serio? ¿como con los desahaucios?

jueves, 19 de julio de 2012

En Bizkaia se está valorando la dependencia "a la baja"



Sí, se está valorando "a la baja".
De hecho, las preguntas del programa informático que responde el solicitante de valoración de dependencia, se han modificado en Bizkaia hace dos meses. El resultado es que las nuevas valoraciones salen más bajas que antes del cambio de formulario informático.

La ley no se esta cumpliendo. Soy testigo de una persona necesitada de más de 10 veces de atención diaria, atención permanente (86 años, pierna amputada) se le ha valorado en el Grado II, y la ley lo dice bien claro. En ese grado entran las personas que necesitan como máximo ayuda "para realizar varias actividades básicas de la vida diaria dos o tres veces al día, pero no requiere el apoyo permanente de un cuidador o tiene necesidades de apoyo extenso para su autonomía personal".

Es decir, la valoración de dependencia de una persona, que necesite ayuda más veces de las expresadas en el Grado II, es Grado III (Gran Dependencia) y corresponde a una valoración porcentual como mínimo de un 75%, no como se le ha valorado, en un 67%.

El delito en que incurre un servidor público, cuando dicte una resolución arbitraria en un asunto administrativo o judicial, a sabiendas de que dicha resolución es injusta, tiene un nombre: Prevaricación.

Grados de dependencia

Calculadora del grado de dependencia

miércoles, 13 de junio de 2012

"seremos dependientes durante cinco o seis años antes de morir"

Iñaki Olaizola reclama leyes para una muerte digna, en una tesis de la UPV/EHU (ehu.es, 29/05/2012)

Eutanasia (wikipedia)

Derecho a morir dignamente (DMD)

"El misterio de los centenarios" (rtve.es, 01/10/2012)

¿Vivimos bien, morimos mal?
Yo creo que los que viven bien mueren también bastante bien.

Este tema, como todos, siempre se trata en esta sociedad con dos puntos de vista. La del que tiene dinero y la del que no lo tiene.

Para el primero, ni la vejez ni la juventud ni la enfermedad tendrán la misma calidad que para el segundo, las farras como las desgracias son más farras y menos desgracias con "vil metal".

Por ejemplo, en las residencias públicas no veremos a ningún padre ni madre de ningún político importante. Todos los ancianos que están allí son pobres.
Los ricos tienen a sus padres en residencias privadas, o en casa cuidados por las manos que les quieren. Y es verdad la generosidad de esas y esos inmigrantes, en su mayoría sudamericanos que se encargan de ello, acaban queriendo y mucho a los que cuidan, mientras sus propios familiares "que les quieren" no vienen ni a verlos.

La crisis económica avanza también en Bizkaia. Bizkaiko Foru Aldundia ingresa ahora menos que en 2011, la caída del consumo frena la recaudación. No hace falta ser Krugman para saber que algún ajuste podría estar justificado, pero en atención social nunca, porque entre otras cosas aquí se financia al deporte profesional.

La intención de privatizar las residencias geriátricas parece clara. Pero es que, además, la táctica que parece ser elegida es inhumana y cruel.
Se está ingresando a ancianos, que toda su vida han pagado sus impuestos en este territorio, en macroresidencias (Leioa, por ejemplo) sin ningún tipo de personalización por las necesidades del residente o paciente (demencias seniles junto a esquizofrénicos, jóvenes con adicciones, depresivos, amputados). Todos juntos, todo dentro de un masificado saco sin fondo, que lo único que persigue es provocar el: "¡¡¡Yo a mi padre no le dejo aquí con estos locos!!!" y te lo lleves a casa para convertirla poco a poco en un infierno. Y en una maravilla sus estadísticas, ésas que dicen que en Bizkaia la mayoría opta por la asistencia en casa de sus ancianos dependientes. ¡Como si hubiera otra opción!.

Si no es intencionado, entonces es una nefasta gestión. Porque un familiar de un enfermo psiquiátrico no le sacará nunca de una residencia porque haya muchos viejos, en cambio el familiar de un anciano dependiente no dudará en llevárselo de un manicomio. ¿No lo ven claro?



Resulta indignante constatar, una vez más, que los recortes son para los más débiles, aitites y amamas dependientes.
Es falso que no hay plazas. ¿Que no hay dinero?, para lo que quieren ya hay.

martes, 27 de marzo de 2012

lunes, 19 de marzo de 2012

Se está valorando a ancianos de 86 años con una pierna amputada, en el grado II

Grados de dependencia:

El Real Decreto 174/2011, de 11 de febrero determina el grado y nivel de dependencia.

El Baremo de Valoración de la Dependencia (en adelante, BVD) permite determinar las situaciones de dependencia moderada, dependencia severa y de gran dependencia,

a) Grado I. Dependencia moderada: cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria, al menos una vez al día o tiene necesidades de apoyo intermitente o limitado para su autonomía personal. Se corresponde a una puntuación final del BVD de 25 a 49 puntos.

b) Grado II. Dependencia severa: cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria dos o tres veces al día, pero no requiere el apoyo permanente de un cuidador o tiene necesidades de apoyo extenso para su autonomía personal. Se corresponde a una puntuación final del BVD de 50 a 74 puntos.

c) Grado III. Gran dependencia: cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria varias veces al día y, por su pérdida total de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, necesita el apoyo indispensable y continuo de otra persona o tiene necesidades de apoyo generalizado para su autonomía personal. Se corresponde a una puntuación final del BVD de 75 a 100 puntos.

Asimismo, el BVD permite identificar los dos niveles de cada grado en función de la autonomía personal y de la intensidad del cuidado que requiere de acuerdo con lo establecido en el apartado 2 del artículo 26 de la Ley 39/2006, de 14 de diciembre.

El BVD es aplicable en cualquier situación de discapacidad y en cualquier edad, a partir de los 3 años.